miércoles, 24 de octubre de 2012

Manos al fuego




Un hombre tocaba su piano que ardía en llamas 
el publico silencioso entro en pánico  
llamando a este pecador.

En la calle de afuera
la soga esperaba por el.
Con el sudor en la frente 
se sentía dispuesto a tocar la ultima pieza.

Nada mantuvo preocupado a este pobre hombre
probablemente no solo el ,sino ,todos morirían  
junto a su música esa noche.

No hubo ni un solo aplauso 
haciendo de este acto
el silencio mas hermoso.


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